domingo, 23 de julio de 2017

LA CASA NATAL DE ADOLF HITLER

Parece una vivienda corriente del centro de Europa, pero en este edificio de Braunau am Inn, una ciudad austríaca en la frontera con Alemania, nació Adolf Hitler en la tarde del 20 de abril de 1889.
La fachada del edificio fue adornada con esvásticas cuando Adolf Hitler alcanzó el poder y la calle fue rebautizada como Adolf Hitler Straße.
En abril de 1989, cien años después de su nacimiento, se colocó frente a la casa un monumento de piedra procedente de una cantera del campo de concentración de Mauthausen, cerca de Linz, en Austria. Contiene la siguiente inscripción: "Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más el fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan".
A lo largo de los años, el edificio ha acogido una muestra documental sobre los campos de concentración nazis, una biblioteca pública, una escuela técnica, un centro para discapacitados..
Las autoridades austríacas han intentado a toda costa que la casa se convirtiera en un sitio de culto o de
peregrinación neonazi.

LOS METODOS ANTICONCEPTIVOS EN LA ANTIGÜEDAD

 Aunque parezca increíble,desde la antigüedad  han existido diversos métodos anticonceptivos para mantener a raya la natalidad; desde ancestrales preservativos a piedras para bloquear el útero.
Uno de los primeros anticonceptivos de que se tiene registro, documentado en el "papiro egipcio de Petri", 1850 años antes de Cristo, era una crema hecha con estiércol de cocodrilo y miel. Lo usaban las mujeres egipcias como un espermaticida untado antes del coito. También el "papiro de Ebers", de 1550 a.C. y el "papiro de Kahun", de 1850 a.C., contienen descripciones documentadas a cerca del control de la natalidad: el uso de la miel, hojas y pelusas de acacia puestas en la vagina para bloquear el semen.
Durante el siglo II después de Cristo, Sorano de Éfeso, un médico romano a quien se le atribuye el nacimiento de la ginecología, recomendaba a las mujeres ponerse en cuclillas y estornudar como método anticonceptivo después de una relación sexual. En caso de que las mujeres se consideraran con mayor probabilidad de estar embarazadas, Sorano de Éfeso les aconsejaba saltar siete veces, tan alto como pudieran.
En Africa, con la idea de que cualquier sustancia ácida podía servir como espermaticida, las mujeres de la antigüedad usaban tela o pasto picado para mantener la sustancia ácida en su vagina y así emplearla como anticonceptivo.
En Asia, el papel de bambú se impregnaba con una sustancia ácida y se introducía a la vagina previo a la relación sexual, también como un método anticonceptivo a base de espermaticida. En el mediterráneo ocurría lo mismo, pero con limón y trozos de esponjas de mar.
En la Europa medieval, cualquier esfuerzo para impedir o detener el embarazo era considerado inmoral por la Iglesia católica. Las mujeres, sin embargo, lejos de amedrentarse utilizaban el coitus interruptus y la inserción de la raíz del lirio y la ruda en la vagina.
Para el siglo XVI, se fabricaban y se usaban preservativos hechos con piel e intestinos de animales como un método para no contraer sífilis. El gran problema es que se reutilizaban, debido a su alto costo.
En 1564, Gabriel Falloppio, quien dio nombre a los conductos femeninos que llevan su apellido, describió un condón hecho de tela por primera vez. Esto permitía que el costo del preservativo descendiera, pero tenía el problema de no ser impermeable. Casanova, italiano del siglo XVIII, describió el uso de una cubierta de piel de cordero para evitar el embarazo. Algunos historiadores creen que en la Antigua Grecia, ya se usaban condones femeninos. Como prueba de ello citan la leyenda del rey Midas.
La leyenda cuenta que el rey tenía una maldición por la que su esperma estaba hecho de escorpiones y serpientes. Así, con el fin de protegerse, se creó un condón femenino hecho a base de vejiga de cabra.
A partir de 1844, el proceso de vulcanización que patentó Charles Goodyear permitió crear condones de caucho, mucho más resistentes y elásticos. Sin embargo, las dificultades sociales que hubo para distribuirlos contribuyeron a que su reutilización continuara por muchos años.
En la Edad Media, las mujeres también recurrían a intrincados rituales,
como atar los testículos de la comadreja en el interior del muslo. En el siglo XVI se utilizaba un brebaje hecho a base de los testículos de castor que las mujeres bebían para prevenir el embarazo.
Desde 1940 se empezó a probar el uso de hormonas en pastillas como método anticonceptivo. En 1960 se aprobó el uso de estas píldoras, que contenían cerca de cinco veces la dosis de estrógeno que hay en las pastillas actuales. Sus efectos secundarios incluían coágulos de sangre.
Hasta la fecha, el más antiguo de los métodos anticonceptivos que se continúa practicando es el "coito interrumpido" o "retirada". Estudios aseguran que el índice de embarazos al practicar este método es únicamente del 4%. 


jueves, 20 de julio de 2017

LAS MONJAS VIOLADAS POR EL EJERCITO ROJO

" Las inocentes", la película de Anne Fontaine, cuenta la historia de unas monjas polacas que fueron violadas por soldados rusos tras finalizar la Segunda Guerra Mundial. La barbarie ocurrió realmente, y gracias a los diarios que escribió el sobrino de la doctora que atendió al convento se conocieron las barbaries que cometió el ejército rojo.


La película adapta este cuaderno de bitácora y sitúa la acción en el invierno de 1945, cuando una joven doctora de la Cruz Roja recibe la visita de una monja polaca que le pide ayuda. Cuando va al convento descubre a varias de ellas en pleno embarazo. La médico desafiará a su institución para ayudarlas, pero las monjas también desafiarán a la Iglesia, ya que muchas decidirán tener el hijo y criarlo, tal como pasó en la vida real. Los soldados vejaron a estas mujeres por su condición de religiosas, pero también por su nacionalidad.
La medicina frente a la fe. Dos mundos que se oponen en Las inocentes. “Existen muchas formas de expresar nuestra fe, no tiene porque ser sólo de una forma religiosa, también lo podemos hacer a través del amor. Cuando la fe viene de dogmas preconcebidos no nos puede ayudar, pero no creer en nada tampoco es bueno”, explicaba la realizadora. 
Las inocentes es un canto a la libertad de la mujer, que cree que sigue viviendo bajo el heteropatriarcado, aunque ella se considere una afortunada: “en la guerra nacen comportamientos horribles, terroríficos, y las mujeres ahora siguen siendo alienadas. En el mundo occidental tenemos una suerte terrible, pero es doloroso pensar que hay mujeres que siguen siendo víctimas”, añade Anne.
En su película, las mujeres adquieren algo de libertad gracias a la rebelión hacia las autoridades marcadas, algo que Anne Fontaine comparte, aunque matiza. “Hay que desobedecer, pero de forma positiva. No hay que ser víctimas de la jerarquía. En la película hay dos mujeres que desobedecen, la primera de ellas al ejército, y la segunda a la madre superiora, y al final consiguen salvar vidas”.
La doctora auxilia a las monjas a pesar de su nacionalidad, la Cruz Roja Francesa sólo atendía a las víctimas francesas en territorio polaco.
La monja se opone a la decisión de la Priora de sacrificar a los bebés para salvaguardar la honra de las religiosas violadas. Los salva de una muerte segura transformando el convente en un hospicio que da albergue a niños huérfanos de la guerra.
La película fue vendida a todo el mundo, pero hay un territorio que se niega a exhibirla, Rusia, que ve el filme como un ataque anticomunista. “No soy anticomunista, te lo aseguro. Creo que Rusia no se encuentra cómoda con esta realidad. Rusia no va a proyectar la película, pero este hecho ocurrió, lo hizo en un momento concreto y en un contexto histórico determinado, pero ellos no quieren mostrar estos aspectos de su historia. Es un momento muy violento que no les pone en valor, pero no es algo anticomunista, los hechos son los que son”, afirmó la directora con seguridad.

 "La violación como arma de guerra sigue siendo una práctica habitual hoy en día, pero a esa violencia parece  que no se le da importancia".

Fuente:"El Español", publicado el 21 de diciembre de 2016

jueves, 6 de julio de 2017

EINSTEIN Y SU RELACION CON DIOS

Cuando Einstein daba alguna conferencia en las numerosas universidades de USA, la pregunta que le hacían los estudiantes era:
- ¿Cree Ud. en Dios? _ Y él respondía: Creo en el Dios de Spinoza.
El que no Había Leído a Spinoza se quedaba en las mismas… Baruch de Spinoza fue un filósofo neerlandés considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés Descartes.
Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza:
Dios hubiera dicho:
"Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida. Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.
¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa. Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.
Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.
El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.
Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito...
¡No me encontrarás en ningún libro! - Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?
Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te crítico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.
Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias... de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?
¿Qué clase de dios puede hacer eso? - Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.
Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.
Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.
Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.
No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.
Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste? ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?...
Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.
Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? _ Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.
Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han
enseñado acerca de mí.
Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas.
¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?
No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro... ahí estoy, latiendo en ti".

martes, 4 de julio de 2017

SENTIMIENTOS QUE LA GUERRA NO PUDO BORRAR

Ella le escribió mientras estaba embarazada y él servía en un acorazado

Un marinero noruego de 96 años que reside en California (Estados Unidos) recibió esta semana una carta de amor que le había enviado su mujer, ya fallecida, en 1945.
La mujer, llamada Virginia, envió la carta el 4 de mayo de 1945 desde Nueva Jersey, donde la pareja residía, a un navío atracado en Puerto España (Trinidad y Tobago) en el que su esposo servía durante la Segunda Guerra Mundial. Pero la misiva nunca fue entregada y fue devuelta a su punto de origen.





La carta quedó entonces escondida en la casa hasta que días atrás, sus actuales propietarios, Allen Cook y su hija Melissa, la encontraron mientras hacían refacciones. El sobre estaba cerrado.
"El sobre estaba viejo y amarillento. Nunca lo habían abierto. Fue increíble cuando mi yerno empezó a leer. En la carta ella hablaba del bebé que iba a tener", explicó Cook a la cadena estadounidense CNN.
Melissa acudió a Internet para buscar pistas del nombre al que iba dirigido la carta --Rolf Christoffersen-- y encontró una coincidencia en Santa Barbara, California.
Se trataba de un hijo de Christoffersen de 66 años y llamado igual que él. 
"Alguien llamó a mi oficina. Habían buscado en Google mi nombre porque tengo el mismo nombre que mi padre. Melissa me preguntó dónde había nacido y yo se lo dije. Me contó sobre la carta. Así es cómo pasó", explicó a la CNN el hombre, que no había nacido todavía cuando su madre la envió. 
Cuando finalmente recibió la carta, su destinatario no podías salir de la emoción. Su esposa, Virginia, falleció hace seis años. "Quedé muy sorprendido después de todos estos años. Estaba muy contento de saber que una carta así existía. Todavía estoy emocionado", dijo Rolf Christoffersen.
En la carta puede leerse la felicidad de Virginia por el embarazo que cursaba y todo lo enamorada que estaba de su marido. "Me siento feliz y orgullosa de llevar al bebé de la persona que más amo en el mundo. Realmente siento como si tuviera una parte tuya conmigo todo el tiempo", dice la carta en un tramo. Y en otro Virginia dice: "Siempre serás lo más importante para mí y los dos juntos, solos cada uno en los brazos del otro, siempre será el cielo en la tierra para mí". 
En la carta también puede leerse: "Te amo Rolf, como amo el cálido sol, y eso es lo que eres para mí, el sol sobre el que gira todo lo demás". 



 Fuente: Clarín. com, publicado el 17 de mayo de 2017










































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































sábado, 10 de junio de 2017

EL TORMENTO DE UN HOMBRE

Primo Levi, poeta y escritor judeoitaliano. Nació en Turín en 1919. Antes de la Segunda Guerra Mundial era químico industrial. Arrestado en 1943, fue deportado a Auschwitz, donde sobrevivió debido a que, como químico, a los nazis les resultaba de "utilidad".
Su obra en prosa más conocida, "Si esto es un hombre", describe sus vivencias en el campo de concentración.
Se suicidó en 1987, atormentado por el recuerdo de sus experiencias durante el Holocausto.




Si esto es un hombre


Lo que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Lo que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros camidos:
Considera si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.
Pensad que esto ha sucedido:
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.
Os encomiendo estas palabras.

martes, 2 de mayo de 2017

GENERAL MARK WAYNE CLARK, SIEMPRE AL SERVICIO DE SUS TROPAS

El General Eisenhower lo consideró un brillante oficial de personal y entrenador de hombres.
Fue galardonado con varias medallas, incluyendo la "Cruz del Servicio Distinguido".
El general Clark, oficial del ejército de los Estados Unidos, mantenía un estrecho contacto con sus tropas siendo de carácter muy amable. En una ocación, en una revisión de las líneas más adelantadas del frente, se detuvo a conversar con un pequeño soldado que estaba acurrucado en una trinchera. Al despedirse, se dio cuenta de que el hombre no usaba botas reglamentarias, sino una alpargatas de caucho. Lo interrogó sobre esto, y el soldado le explicó que tenía botas, pero estaban muy gastadas y que su número era muy pequeño, porque lo que le era muy difícil conseguir botas nuevas.
Sin dudarlo, Clark prometió:
-Le mandaré un par de botas, si es que hay de ese número en el teatro del Mediterráneo.
Luego el general descubrió que el soldado, de apellido Gebhart, tenía razón: de cada 100.000 botas, solamente 67 correspondían al número 7A que calzaba. Sin embargo, se acordó de su promesa y se ocupó personalmente de buscar el par de botas. Incluso las envió al frente utilizando su propio avión. Su ayudante buscó al soldado Gebhart y se lo entregó personalmente:
-El general Clark le manda estas botas -le anunció. Pero el soldado Gebhart las tomó sin mostrar sorpresa ni cambiar de expresión.
-Gracias -dijo sencillamente.
-¿No está sorprendido? -se animó a preguntar el capitán Thrasher, ayudante de Clark.
-No -le respondió el soldado-. Me dijo que me los mandaría...
La anécdota fue para Clark una de los más preciosos recuerdos de la guerra, y sirve para mostrar como, para este gran hombre, incluso el más pequeño de sus subordinados era importante.