jueves, 20 de abril de 2017

PESTE NEGRA...LOS MEDICOS Y SUS MASCARAS

La nariz de la máscara era de medio pie de longitud, con la forma de un pico, rellena de perfume con sólo dos agujeros, uno en cada lado, próximos a los orificios nasales, pero que bastaban para respirar, cargando con el aire que uno inhalaba, la impresión de las drogas contenidas en el extremo del pico. Bajo el abrigo vestían botas hechas de cuero marroquí (cuero de cabra), pantalones de piel fina que están amarrados desde el frente a dichas botas y una blusa de piel fina y manga corta, cuyo extremo inferior se introduce en los pantalones. El sombrero y los guantes también están hechos de la misma piel… con lentes sobre los ojos

viernes, 14 de abril de 2017

POESIA EN TIEMPO DE GUERRA


Los poetas no pensaban que la guerra que se avecinaba en 1939, tuviera algo de sublime.  Más bien escribieron sobre sus experiencias personales, pero la mayoría de ellos lo hicieron después de terminado el conflicto, incluso algún tiempo después de haber experimentado el horror en el frente de batalla.  La lista de poetas que escribieron sobre la guerra es muy grande.  Hay poetas muy famosos, como Thomas Stearns Eliot, Alun Lewis, Alan Ross o John Pudney, y otros menos conocidos, como el japonés General Masaharu Homma conocido como "El general poeta" que perdió la vida en manos de sus verdugos y sus poemas fueron desaparecidos por la furia vengativa de los vencedores.

GABIN EWART
Poeta británico, cuyo primer volumen de poemas fue publicado en 1938, fue llamado a servicio en la Real Artillería Británica cuando tenía 23 años.  Vio acción en África e Italia entre 1940 y 1945, permaneciendo en ese país hasta 1946.  Terminada la guerra trabajó por muchos años escribiendo publicidad y recién en 1964 publicó su segundo volumen de poemas.  Sin embargo, en los campos de batalla, Ewart escribió 9 poemas.

Muertos de Guerra
Con un brazo gris doblado sobre un rostro verde
El polvo de los carros que pasan lo cubren,
Yaciendo a la vera del camino en el lugar apropiado.
Porque ha cruzado la última visión lejana
Que nos oculta el valle de los muertos.
Yace como equipo usado, dejado de lado,
Del cual nuestro rápido avance no puede sacar ventaja:
Rosas, carros triunfales, pero éste murió.
Otrora monumentos guerreros, lamentable intento
En cierta forma vaga, una lamentable excusa
Para esos perdidos futuros que los muertos soñaron.
Cubierta latierra con su lamentable piedra.
pero en nuestros corazones llevamos una carga más pesada:
Los cuerpos de los muertos que yacen a la vera del camino.
vida.

LOUIS SIMPSON
No se puede dejar de mencionar a Louis Simpson, estadounidense nacido en Jamaica, quien después de la guerra se doctoró en la Universidad de California en Berkeley.  Simpson prestó servicio en la famosa 101ª División Aerotransportada, entre 1943 y 1945.  En una oportunidad dijo: "El propósito del entrenamiento militar no es sólo preparar a los hombres para el combate, sino hacer que lo soporten."

La Batalla
Casco y rifle, mochila y capote
Marchando por el bosque. En algún lugar adelante
Los cañones retumban. Como el círculo de una garganta
La noche a cada costado se hace roja.
Se detienen y cavan. Se hunden como topos
En la viscosa tierra entre los árboles
Y pronto los centinelas alertas en sus huecos
Sienten la primera nieve. Sus pies se comienzan a helar.
Al amanecer la primera granada cae con un estallido,
Luego granadas y balas cruzan las heladas maderas.
Esto duró muchos días, la nieve estaba negra,
Los cadáveres hedían en sus huecos escarlata.
Lo que más claramente recuerdo de esta batalla:
El cansancio de los ojos, como las manos parecían delgadas
En torno a un cigarrillo y la brillante ascua
Vacilaría con toda la vida que en ella hay.

"ESTAMOS PERDIDOS BAJO EL CIELO...
 POR LA VIDA SEPARADOS, POR LA MUERTE UNIDOS"   John Pudney 

viernes, 7 de abril de 2017

LA ¿SANTA? INQUISICIÓN

"Dejad que los herejes vengan a mí. Con ellos haré un infierno"
El Inquisidor, de Patricio Sturlese

La Edad Media, también denominada oscurantismo, es una de las peores fases que la humanidad ha experimentado. Después de haber vivido un avance y progreso científico impresionante, la Edad Media significó un gran declive en toda la cultura.
En la Edad Media, la Iglesia dominó el pensamiento del pueblo. Buscaban la fe ciega y dogmática en un dios absoluto.
Todo lo que importaba era el cristianismo y la adoración al dios verdadero. La educación, el poder político, el arte y la ciencia no interesaban más. La riqueza de tierras era algo malo, puesto que la vida terrenal no interesaba. La vida terrenal era sólo un paso a la gloria y vida eterna. Y si los estudiosos contradecían aquello que la Biblia aseguraba, podían ser condenados por la Santa Inquisición y a torturas rigurosas. 
Desde Galileo Galilei hasta Juana de Arco, se cuentan por decenas los personajes destacados de la Historia que fueron perseguidos y ajusticiados.
La Santa Inquisición fue organizada en 1231 por el Papa Gregorio IX, quien puso a cargo de su dirección a los dominicos, quienes no se detuvieron en su salvajismo para castigar a los transgresores. Lo esencial para los jueces era conseguir la confesión de los acusados, lo que condujo a mediados del siglo XIII a la utilización de la tortura.
El inquisidor Torquemada estableció en forma categórica que los reos no deberían sangrar ni sufrir lesiones, por lo que se idearon métodos e instrumentos bastante extraños que cumplían el objetivo.


EL POTRO La víctima era atada de pies y manos a los dos extremos del aparato. Era estirada lentamente hasta que todas sus articulaciones se dislocaban.


EL AGUA
Obligaban a las personas a beber cubetas llenas de agua. La cantidad era aproximadamente de 10 litros continuos. El torturador se ayudaba de un embudo y le impedía respirar a la víctima, su estómago no aguantaba más y después de sufrir tanto, explotaba.
Una de las muertes más crueles por este método se sucedió a finales del siglo XVI, estuvo relacionado a un hombre que fue acusado de ser un hombre lobo y poseído por un demonio. El verdugo vació un volumen de agua tan grande en la garganta de la víctima, que su barriga se expandió y se puso dura poco antes de que muriera.





 LA GARRUCHA
Era uno de los instrumentos de tortura más recurrentes. Consistía en atar por la espalda las manos del prisionero, ponerle peso extra en los pies y colgarlo con una polea por las muñecas. Cuando estaba lo más arriba posible, lo dejaban caer sin que tocara el suelo.  
Una bella mujer mientras sufría la tortura de la garrucha «sufrió un ataque en el que lanzó mucha sangre de su pecho». Según parece, durante el castigo se le rompió la arteria, lo que la hizo fallecer a las pocas jornadas


CUNA DE JUDAS
Una adaptación mucho más violenta de la anterior. Ataban a las víctimas por las muñecas, las levantaban con una polea y después las dejaban caer sobre una pirámide muy puntiaguda con la finalidad de clavar su ano, escroto o vagina.

LA RUEDA
Se comenzó a utilizar en Francia en el siglo XVI. Existían distintas maneras en las que alguien podía ser torturado con este aparato. La primera utilizaba esta rueda de madera para atar en toda su área al mártir desnudo, después los torturadores lo golpeaban hasta el cansancio con hierros candentes o simplemente lo mutilaban mientras una hoguera ardía debajo de él.


LA DONCELLA DE HIERRO
Era una especie de sarcófago provisto de estacas metálicas muy afiladas en su interior, de este modo, a medida que se iba cerrando se clavaban en la carne del cuerpo de la víctima que se encontraba dentro, provocándole una muerte lenta y agónica. Las más sofisticadas disponían de estacas móviles, siendo regulables en altura y número para acomodar la tortura a las medidas del delito del torturado. 
La primera ejecución con este método sucedió en 1515, y la víctima fue un falsificador. «Las puntas afiladísimas le penetraban en los brazos, en las piernas, en la barriga y en el pecho, y en la vejiga y en la raíz del miembro, y en los ojos y en los hombros y en las nalgas, pero no tanto como para matarlo, y así permaneció haciendo un gran griterío durante dos días, después de los cuales murió»,


LA SIERRA
Este instrumento no necesita mucha explicación. Se cortaba por la mitad a aquel que hubiera cometido crímenes atroces contra la Iglesia. Lo hacían de cabeza para que el cerebro no perdiera tanta oxigenación y permaneciera consciente hasta llegar cerca del ombligo.


LA PERA ORAL O VAGINAL
El aparato se introducía por la boca, vagina o recto. Una vez en el interior, se expandía a la fuerza. La cavidad era mutilada y, en muchas ocasiones, los torturados morían de dolor. Tenían puntas en el extremo que servían para desgarrar la garganta, cérvix o intestinos.


LA ARAÑA DE HIERRO
Diseñado especialmente para las mujeres que habían engañado a Dios acostándose con el diablo, la araña de hierro torturaba los senos femeninos. Se ataba a una mujer a un poste y se le colocaba el aparato como si fuera una pinza metálica por todo su seno. Después con una gran fuerza, se le arrancaba por completo.



 "Que otros se lamenten de que los tiempos son malos; yo me quejo de la mediocridad, puesto que ya no se tienen pasiones.
Por eso mi alma se vuelve siempre al Viejo Testamento y a Shakespeare. Aquí se siente en todo caso la impresión de que son los hombres los que hablan, aquí se odia y se ama de veras, se mata al enemigo, y se maldice a su descendencia por todas las generaciones; aquí se peca".
Kierkegaard, "Diapsálmata"